29 dic. 2007

Receta de año nuevo - Carlos Drummond de Andrade

Para recibir un bellísimo Año Nuevo,
color de arco iris, o del color de su paz,
un Año Nuevo sin comparación
con todo el tiempo ya vivido
(mal vivido o tal vez sin sentido)
para ganar un año, no sólo pintado de nuevo,
remendado a las carreras,
y sí nuevo en las semillitas del llegar a ser,
nuevo hasta en el corazón de las cosas menos percibidas(empezando por su interior )
nuevo espontáneo, que de tan perfecto ni se nota,
pero con él se come, se pasea, se ama,
se comprende, se trabaja,
no es necesario beber champaña o cualquier otra bebida,
no es necesario mandar ni recibir mensajes
(¿planta recibe mensajes,pasa telegramas?).

No es necesario hacer lista de buenas intenciones
para archivarla en un cajón.
No es necesario llorar arrepentido
por los desatinos consumados,
ni ingenuamente creer que,
por decreto de la esperanza
a partir de enero las cosas cambien y todo sea claridad,
recompensa, justicia entre los hombres y las naciones,
libertad con perfume y sabor de pan matinal,
derechos respetados, empezando
por el derecho augusto de vivir.

Para recibir un año-nuevo
que merezca este nombre,usted, amigo mío,
ha de merecerlo,tiene que hacerlo de nuevo,
y sé que no es fácil,
pero inténtelo, pruebe, consciente.
Es dentro suyo que el Año Nuevo
dormita y espera desde siempre.

1 comentario:

Themis dijo...

Como me gustan los textos de este hombre!
Un abrazo