5 sept. 2008

De vuelta a los haikus...L. Moncada

La forma de poesía haikai, haiku para los japoneses, de apenas 17 sílabas, es la composición de imágenes que, como en el lenguaje cinematográfico, parte de un escenario general hacia lo particular, o, como enseña el maestro del haiku, Matsuo Basho (Japón, 1644-1694), de la “permanencia” hacia la “transformación” o “percepción momentánea” apenas sugiriendo, mostrando sutilmente, y dejando a quien lee, la interpretación.

“Lo que (la interpretación del lector) hace de la imperfección del haiku una perfección de arte”.


En portugués se acepta que no haya una rigidez absoluta en lo de las 17 sí­labas, eso sí, no debe superar un máximo de 21 sílabas. Tampoco es necesario que exista rima.
Y muchos autores, ni siquiera admiten el "kigo", o sea, la referencia a una estación del año, elemento básico de su conexión con la naturaleza.

El haikai sucede en el presente, tiene una mirada de cine que muestra una imagen y nos permite ver su movimiento, sin discurso de opinión de su autor.

He cometido algo semejante al haiku, a veces más próximo, otras muy distante... Tomando la esencia de la sutileza minimalista, que puede (y creo que lo hace!)trasmitir sensaciones.

Que cada quien las interprete o las sienta como quiera.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Y también se cura con el tiempo

Marieli