8 abr. 2009

Residuo - Carlos Drummond de Andrade



De todo quedó un poco
De mi miedo. De tu asco.
De los gritos tartamudos. De la rosa
quedó un poco.

Quedó un poco de luz
captada en el sombrero.
En los ojos del rufián
de ternura quedó un poco
(muy poco).

Poco quedó de este polvo
de que tu zapato blanco
se ha cubierto. Quedaron pocas
ropas,pocos velos rotos
poco, poco, muy poco.

Pero de todo queda un poco.
Del puente bombardeado,
de dos hojas de pasto,
de la cajilla
- vacía - de cigarros, quedó un poco.

Porque de todo queda un poco.
Queda un poco de tu mentón
en el mentón de tu hija.
De tu áspero silencio
un poco quedó, un poco
en los muros enojados,
en las hojas, mudas, que suben.

Quedó un poco de todo
en el plato de porcelana
dragón partido, flor blanca,
quedó un poco
de la arruga en nuestra frente,
retrato.


Si de todo queda un poco,
por qué no quedaría
un poco de mí? en el tren
que lleva al norte, en el barco,
en los anuncios del diario,
un poco de mí en Londres,
un poco de mí por toda parte?
en la consonante?
en el pozo?

Un poco queda oscilando
en la desembocadora de los ríos
y los peces no lo evitan
un poco: no está en los libros.
De todo queda un poco.
No mucho: de una canilla
cae esta gota absurda,
medio sal y medio alcohol,
salta esta pata de rana,
este vidrio de reloj
partido en mil esperanzas,
este cuello de cisne,
este secreto infantil...
De todo quedó un poco:
de mí, de ti; de Abelardo.
Cabello en mi manga,
de todo quedó un poco;
viento en mis orejas,
simple eructo, gemido
de víscera inconforme,
y minúsculos artefactos:
campanilla, alvéolo, cápsula
de revolver... de aspirina.
De todo quedó un poco.

Y de todo queda un poco.
Oh, abre los frascos de loción
y ahoga
el insoportable olor de la memoria.

Pero de todo, terrible, queda un poco,
y bajo las olas ritmadas
y bajo las nubes y los vientos
y bajo los puentes y bajo los túneles
y bajo las llamaradas y el sarcasmo
y bajo el gargajo y el vómito
y bajo el sollozo, la cárcel, lo olvidado
y bajo los espectáculos y bajo la muerte escarlata
y bajo las bibliotecas, los asilos, las iglesias triunfales
y bajo tú mismo y bajo tus pies ya duros
y bajo los goznes de la familia y de la clase,
queda siempre un poco de todo.
A veces un botón. A veces un ratón.


Traducción al español, Lota Moncada

5 comentarios:

serrano dijo...

¡Qué poema! Gracias Lota!! Sin traducción no lo podría haber gustado.Obrigado.

Themis dijo...

Hola! Acabo de borrarme del sub, pero haciendo una de las mías, escribí despidiéndome, envié el mensaje e inmediatamente fui a borrarme, después me llegó mensaje que no habían podido publicar mi carta porque no pertenecía a ese grupo. Espero que sigamos la amistad y que nos veamos por Skype, no sé si hoy porque viene una vecina a tomar café y charlar, pero después que se vaya o prontito.
Cariños

Themis dijo...

Hola! Vine a visitarte a tu rinconcito para desearle feliz cumpleaños a Bruno, dale mis saludos.
Cariños

Fernando Marrero dijo...

Que riqueza de imagenes de este gran texto de una sensibilidad y a la par dureza que desarma. Gracias por tu traducción que nos lo acerca y enriquece. Al leerlo han venido tantos recuerdos, tantas añoranzas y tanta gratitud a mis conexiones nerviosas que me conservan aún, todas esas memorias tan veneradamente amadas.
Acerca de "Residuo" C. Drummond de Andrade.

Marinha dijo...

De tudo ficou um pouco
Do meu medo. Do teu asco.
Dos gritos gagos. Da rosa
ficou um pouco.

Hoy soy... un poco... mas feliz. Gracias, Lota!