11 sept. 2012

Desconsuelo - Lota Moncada. Un día para no conmemorar, pero sí recordar.


No, por favor,
no me consueles
déjame sufrir
que es noble la causa
que la pena es limpia
y aligera el alma.
La fina tristeza
como lluvia mansa
lava, prepara, encanta,
desliza suavemente
por ojos, boca, garganta,
dejando a su paso
sólo miel amarga.
Por favor, abrázame,
no me abandones
cuando como alud
sobrevenga el llanto
arrastrándolo todo,
corazón de luto
vientre desgarrado
tropel en el pecho
alma al descubierto.
Y cuando por fin
se cieguen mis ojos
para no más ver
al hermano muerto,
la tragedia inútil,
la esperanza huyendo,
permite que calle
ya secos los labios,
descanse la mano
de ademán abierto
y rehaga el paso
que se ha vuelto lento.


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